EN EL HOGAR DE EVA
el 26 ene En: PEQUEÑAS HISTORIAS - 2 comentarios
Recuerdo la época de la universidad. Y recuerdo a mi querida compañera Eva, de la facultad de medicina. Las dos éramos inseparables y ella me gustaba, pero cuando me declaré me rechazó porque no le iba el rollo lésbico.
En todo caso no me apartó como amiga y compañera, tan sólo me dijo que de relación sentimental nada.
La cosa siguió como siempre. Un día quedé con ella en su casa para estudiar, como me adelanté a la hora de la cita Eva no estaba pues había salido. Su madre, esa mujer tan parecida a Eva, me invitó a pasar y a sentarme. Ya nos conocíamos pero no había suficiente confianza entre nosotras. El caso es que cuando empezó a mostrarse cordial me dijo:
-¿Prefieres un café o una tijera?
La pregunta fue extraña. En el argot la tijera es lo de dos mujeres cruzándose entre ambas de piernas para frotarse el coño. Fui audaz y le dije que una tijera. De modo que acabamos revolcándonos en su cama. Eva tardó mucho en llegar. Mejor.
Sospecho que mi amiga contó a su madre algo acerca de mis tendencias; lo que Eva no sabía es que su mamá las compartía conmigo.

JAJAJA
que cuento tan tiernito y tan audaz
nada mejor que tener infidencias con la madre de mi amiguita, lastima que ella no se deje de tijeras...
jajajaja
linda descripcion para ese frotis frotis tan deliciosos donde nuestros juguitos logran lubricar nuestra remetidas sexuales...
a proposito chicas quiero compartir sensaciones y tendencias,no he sido capaz de exteriorizar mis apetitos pero los disfruto en mi intimidad
luisa
luisa_jar@latinmail.com
Algo real e sutilmentedepravado. La verdad no me agrado.